miércoles, 30 de noviembre de 2011

ASPECTOS SOBRE LA BIOLOGÍA DE LAS SERPIENTES

Las serpientes u ofidios se ubican taxonómicamente en el Reino Animal, Phyllum Cordata, Clase Reptilia, Orden Squamata, Suborden Ophidia o Serpentes. Se estima que hay alrededor de 3000 especies distribuidas en todo el mundo, de las cuales aproximadamente 250 son venenosas (Mattison 1995, Pineda y Renjifo 2002).

Se caracterizan por poseer un cuerpo largo, flexible, provisto de escamas y sin extremidades; no pueden regular su temperatura corporal razón por la cual se denominan poiquilotermos, pueden medir desde 10 cm como las serpientes ciegas de la familia Typhlopidæ hasta aproximadamente 11 m como la anaconda (Eunectes murinus).

Figura 1. Serpiente ciega  y Anaconda.


Carecen de párpados y oído externo, la visión, al igual que la audición, son funciones poco desarrolladas, mientras que el olfato ha sido un prodigio de la evolución; éste se conforma por las fosas nasales y la lengua. Cuando una serpiente protruye su lengua, capta pequeñas partículas del medio que al introducirla se depositan en el Órgano de Jacobson. Este órgano se ubica en el paladar, cumple funciones olfatorias y gustativas y desde él, se generan los impulsos que van a la zona olfatoria del cerebro para ser interpretados.(Mattison 1995, Pineda y Renjifo 2002).

Figura 2. Órgano de Jacobson.

Las serpientes de la familia Viperidæ, subfamilia Crotalinæ, poseen un par de orificios entre los ojos y las fosas nasales, conocidas como fosas termo-receptoras o loreales. Dichas fosas, son exclusivas de las víboras americanas y algunas asiáticas, les permite detectar cambios de hasta 0.2ºC a medio metro de distancia y por lo tanto, son una herramienta clave en la captura de sus presas. Es por la presencia de estos orificios que en algunas partes de Latinoamérica, a este grupo de serpientes se les denomina “cuatro narices”.

Figura 3. Cabeza de Bothrocophias hyoprora.



Han desarrollado características de gran importancia en su dentadura y esto se ha empleado para su clasificación. Por mencionar algunas se incluyen diferencias en cuanto a la forma, tamaño y movilidad del maxilar superior, la distribución de la dentadura y la presencia de aparato venenoso. Así, se pueden encontrar cuatro tipos de dentición, los cuales se hallan muy relacionados con la evolución de estos reptiles.

El primer grupo corresponde a las serpientes Aglifas, denominadas así por carecer de colmillos inoculadores de veneno y por tanto de aparato venenoso. Presentan una doble hilera de dientecillos uniformes, distribuidos en la maxila y los huesos pterigoideos ó palatinos. Sus representantes son las boas y la gran mayoría de los colúbridos.

Por otro lado se encuentran las Opistoglifas, que presentan un par de pequeños colmillos inoculadores de veneno en la parte posterior de la maxila y, al igual que las aglifas tienen una doble hilera de dientecillos. Estas serpientes son colúbridos que inoculan el veneno mientras tienen la presa en su boca y no representan mayor riesgo para el hombre, a excepción de dos opistoglifas africanas: Thelotornis kirtlandii y Dispholidus typus, portadoras de venenos letales.
El tercer grupo lo conforman las serpientes Proteroglifas, que poseen un par de colmillos pequeños, fijos, curvos, dirigidos hacia atrás, perforados interiormente y comunicados con la glándula de veneno. También pueden presentar algunos dientecillos que como los pterigoideos, cumplen la misión mecánica de ayudar en la ingestión de la presa. Este tipo de dentición es característica de las especies de la familia Elapidæ (subfamilias Elapinæ e Hydrophiinæ), entre las cuales se encuentran las serpientes con los venenos más letales del mundo.

Finalmente se encuentran las Solenoglifas, que se caracterizan por tener un  par de colmillos largos, perforados interiormente, ligeramente curvos hacia atrás y que se comunican con una glándula de veneno muy bien desarrollada. Además, la maxila es corta, voluminosa y puede desplazarse ampliamente en sentido antero-posterior. En este grupo se encuentran las serpientes de la familia Viperidæ, que son las de mayor riesgo para el hombre (Angel-Mejía 1987, Pineda y Renjifo 2002).

Figura 4. Dentición de los ofidios: 1. Aglifa  2.Opistoglifa  3.Proteroglifa  4.Solenoglifa.


BIBLIOGRAFÍA

Angel-Mejía, R. 1987. Serpientes de Colombia. Su relación con el hombre. Medellín: Ediciones Especiales del Fondo Rotatorio de Publicaciones, Secretaría de Educación y Cultura de Antioquia, Academia de Medicina de Medellín, 229 p.

Latorre J.P. 2010. Aspectos bioecológicos de las serpientes y prevención del accidente ofídico en las cinco cuencas hidrográficas del departamento del Cauca. Trabajo de grado para optar al título de Bióloga. Universidad del Cauca. Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y de la Educación, 48 p.

Mattison, C. 1995. The enciclopedia of snakes. New York: Checkmark Books, 256 p.

Pineda, D. R. y Renjifo, J. M. 2002. Accidente ofídico. Pp.: 17-69. En: Pineda D. (Ed.): Accidentes por animales venenosos. Instituto Nacional de Salud, Bogotá, 194 p.

CRÉDITOS FOTOGRÁFICOS: B. Love; J.M. Renjifo; L. J. Vitt; S. Ayerbe.